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De los
30.000 dekassegui (japonés: partir para ganar dinero) que
regresan a Brasil cada año, un 75% de ellos se lanza activamente a la
apertura de nuevos negocios o a la ampliación de pequeñas empresas
existentes. La creación del Fondo Dekassegui tiene como fin promover actividades empresariales entre los emigrantes brasileños en
Japón –que enviaron 2.200 millones de dólares en 2005- para
facilitarles la apertura de negocios a su regreso a Brasil.
Un reportaje del noticiero de Parana sobre el programa (en portugues):
Descrição:
Paraná TV 2ª Edição - O difícil caminho de volta dos brasileiros que foram
trabalhar no Japão
http://tvparanaense.rpc.com.br/index.phtml?Video_ID=26584&seq=&autostart=1
El apoyo del Fondo contribuye a crear puestos de trabajo al aumentar
las posibilidades de éxito de los nuevos empresarios fomentando el
desarrollo de nuevas empresas, canalizando los ahorros de los
emigrantes hacia actividades productivas y ofreciéndoles apoyo a su
regreso a Brasil. Los sueldos en Japón son relativamente altos—sobre
$3.500 mensuales—y su cultura nacional de ahorro e inversión influye en
los hábitos financieros de los trabajadores inmigrantes. Los dekassegui
brasileños regresan a su país con ahorros de entre 50.000 y 70.000
dólares después de tres años de estancia.
Lecciones clave
El diseño
del producto debe ser realista y, si es muy innovador, ir acompañado de
un estudio que garantice la viabilidad del proyecto. En un
comienzo, los futuros microempresarios no entendían el significado del
“capital de riesgo” con el que el Fondo Dekassegui ofrecía financiar
sus proyectos. Se invirtió demasiado tiempo en enderezar esta
situación.
Los períodos de inversión han de ser
realistas si se desea trabajar dentro de mercados sin liquidez con una
industria naciente de capital de riesgo. El período de dos
años asignado a este proyecto no era realista, incluso en el mejor de
los casos. El Fondo se vio obligado a pedir prolongaciones.
Es
aconsejable encontrar co-inversores que compartan idéntica visión y
flexibilidad y el especial enfoque del FOMIN hacia el sector privado. En algunas ocasiones, los co-inversores no estuvieron de acuerdo con los cambios que el Fondo necesitaba hacer.
El responsable del Fondo debe controlar que los recursos se invierten según lo acordado en un principio.
Porque las empresas suelen necesitar más dinero de lo previsto para
capital de operaciones y para desarrollar nuevas áreas comerciales.
Tampoco crecen al ritmo que prometen.
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